La alcaldesa de Arcadia, en California, Eileen Wang, fue acusada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de actuar como agente ilegal de la República Popular China. La causa se conoció el 11 de mayo, cuando la fiscalía federal informó que la mandataria había aceptado un acuerdo para declararse culpable del cargo, que contempla una pena máxima de diez años de prisión.
Wang había sido elegida en noviembre de 2022 para integrar el concejo municipal de Arcadia, una ciudad ubicada en el área metropolitana de Los Ángeles. En ese distrito, el cargo de alcalde se define de manera rotativa entre los cinco miembros del concejo.
Las actividades investigadas ocurrieron entre finales de 2020 y 2022, antes de que Wang asumiera funciones públicas. Trabajó junto a Yaoning “Mike” Sun en el portal U.S. News Center, presentado como un medio orientado a la comunidad chino-estadounidense, utilizado para difundir contenido favorable al gobierno de Beijing.
El Departamento de Justicia señaló que Wang y Sun recibían instrucciones a través de la aplicación WeChat y publicaban materiales alineados con la postura oficial china. Entre ellos, un artículo sobre Xijiang que recuva las denuncias internacionales de genocidio y trabajo forzado contra la minoría uigur. Sun ya cumple una condena federal de cuatro años de prisión, mientras que otro implicado en la causa, John Chen, fue sentenciado en 2024 a 20 meses de cárcel.
La acusación no apunta a espionaje tradicional, sino al incumplimiento de la legislación estadounidense que obliga a quienes actúan en representación de gobiernos extranjeros a registrarse de manera formal ante el fiscal general. Según las autoridades, Wang nunca informó que operaba en nombre de funcionarios chinos ni aclaró en el sitio web que parte del contenido respondía a directivas de la República Popular China.
Tras conocerse el caso, Wang presentó su renuncia; mientras se espera una próxima audiencia en la que se oficializará su declaración de culpabilidad. Desde la fiscalía federal remarcaron que quienes “actúan encubiertamente para gobiernos extranjeros” ponen en riesgo el funcionamiento democrático.
Dirigentes locales, como la concejala Sharon Kwan y el administrador municipal Domic Lazzaretto, pidieron evitar que el escándalo sea utilizado para estigmatizar a toda la comunidad chino-estadounidense.
Que el conocimiento no se extinga.