La reunión se produjo en Nueva York, a pocos kilómetros de la prisión federal de Brooklyn donde permanece detenido Nicolás Maduro desde su captura el pasado 3 de enero. El encuentro tuvo lugar en el hotel Lotte New York Palace, durante una recepción organizada por Trump para los líderes que participan de la Asamblea General de la ONU.
No se trató de una reunión bilateral formal, según aclararon desde la Casa Blanca, e incluso se realizó a puertas cerradas. Junto con Trump y Rodríguez estuvieron el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles; y el subjefe de gabinete Stephen Miller.
La propia Rodríguez difundió posteriormente una fotografía del encuentro. Según publicó en su cuenta de X, ambos conversaron sobre el fortalecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela y sobre una agenda de cooperación en materia de energía, minería y seguridad. También agradeció a Trump por su respaldo a la “reinserción” de Venezuela en los espacios multilaterales.
El encuentro se produjo horas después del discurso de Trump ante la Asamblea General. El presidente estadounidense volvió a referirse a Venezuela y defendió la operación que terminó con la captura de Maduro, al que definió como “dictador y criminal”, con Rodriguez presente a escasos metros.
Al otro día, Rodríguez habló ante la Asamblea General de la ONU en lo que fue su primera intervención como interina a cargo del ejecutivo, siendo esta la primera participación de alto rango del chavismo en los últimos ocho años. El último había sido el ex líder chavista Nicolás Maduro, en 2018.
Uno de los principales comentarios del discurso de Rodríguez estuvo relacionado con el futuro político de Venezuela. “En Venezuela habrá elecciones”, afirmó, aunque no estableció una fecha para los comicios. Defendió que su gobierno inició conversaciones con algunos sectores de la oposición para avanzar hacia un proceso electoral con participación de las distintas fuerzas políticas.
Sin embargo, según afirman sectores ligados a la principal opositora y Nobel de la Paz, María Corina Machado, se le ha negado el ingreso a Venezuela en al menos, siete ocasiones y su partido, Vente Venezuela, no forma parte del armado del calendario electoral.
Rodríguez también se refirió a la relación con Estados Unidos. Destacó el acercamiento entre ambos gobiernos y afirmó que Caracas y Washington comenzaron una nueva etapa basada en el diálogo y la cooperación. “Venezuela quiere respirar libre, ejercer sus derechos como nación soberana, sin ningún tipo de intromisión”, declaró.
Además, convocó a los venezolanos en la diáspora, que son más de ocho millones alrededor del mundo y afirmó: “Este es el momento de construir el país al que muchos quieran regresar y no solamente aquel del que muchos quisieron huir”.
La presencia de Delcy Rodríguez en Naciones Unidas marca un nuevo capítulo en la política exterior venezolana después de la captura de Maduro. El país caribeño continúa en este proceso de transición, en un país que quiere retomar la senda democrática.
Que el conocimiento no se extinga.