Narges Mohammadi, activista de derechos humanos galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2023, fue detenida por fuerzas de seguridad iraníes el 12 de diciembre de 2025 durante un evento conmemorativo en Mashhad. Las autoridades afirman que se trató de detenciones “preventivas” por el lanzamiento de consignas que “violaban las normas” en un funeral, mientras que sus partidarios sostienen que fue un intento de silenciar su activismo pacífico y su denuncia sobre la muerte de un abogado activista.
La fundación Narges Mohammadi y su familia informaron que la defensora, de 53 años, fue arrestada durante la ceremonia por el séptimo día del fallecimiento de Khosrow Alikordi, cuyo deceso han calificado de “sospechoso” y por el cual habían pedido una investigación independiente. En el operativo, según testimonios y declaraciones de su entorno, la militante fue golpeada repetidamente por agentes civiles antes de ser detenida.
Tras la detención, Mohammadi fue trasladada en dos ocasiones a un servicio de urgencias hospitalarias por lesiones en la cabeza y en el cuello que su familia atribuyó a golpes durante el arresto, aunque las autoridades iraníes no confirmaron públicamente estos detalles.
Organizaciones internacionales de derechos humanos, incluida Amnistía Internacional, denunciaron la detención como arbitraria y acusaron a las fuerzas de seguridad de abusos y malos tratos hacia Mohammadi y otros activistas detenidos en el mismo operativo. Amnistía pidió la liberación inmediata e incondicional de todos los arrestados.
El Comité Noruego del Nobel y grupos de la sociedad civil exigen al gobierno iraní que aclare dónde está Mohammadi, en qué condiciones se encuentra y que la libere. La activista pasó gran parte de la última década entre arrestos y detenciones debido a su defensa por los derechos humanos, especialmente los de las mujeres, y su lucha contra la opresión estatal en Irán.
Que el conocimiento no se extinga.