El Gobierno de Javier Milei avanzó en el proceso de licitación de la Hidrovía Paraguay-Paraná con un dictamen que recomienda adjudicar el contrato a la empresa belga Jan de Nul, actual operadora del corredor fluvial. La firma obtuvo una mejor calificación que la empresa DEME, también de Bélgica, mientras que la brasileña DTA Engenharia quedó excluida por incumplimientos en los requisitos establecidos por el pliego. La medida deja a la licitación a un paso de la adjudicación definitiva.
La decisión tiene un fuerte impacto económico por la importancia de la Hidrovía Paraguay-Paraná para el comercio exterior argentino. La vía navegable se extiende por más de 3.400 kilómetros y conecta a Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Por este corredor circula gran parte de las exportaciones agroindustriales del país, además de combustibles, minerales y productos manufacturados. Las tareas incluidas en la concesión comprenden el dragado, la señalización y el mantenimiento de la vía navegable troncal, indispensable para el tránsito de buques de carga hacia los principales puertos argentinos.
El proceso licitatorio recibió cuestionamientos de organismos de control y de distintos sectores políticos. La Procuraduría de Investigaciones Administrativas señaló posibles irregularidades en aspectos vinculados a los pliegos, los mecanismos de evaluación de ofertas y la falta de estudios ambientales específicos. Estas observaciones dieron lugar a denuncias y reclamos que pusieron bajo revisión el procedimiento impulsado por el Ejecutivo. A su vez, algunos especialistas y referentes del sector reclaman mayores controles sobre el proceso y exigieron información más detallada sobre los criterios utilizados para seleccionar a las empresas participantes y evaluar sus propuestas técnicas y económicas.
La empresa que resulte adjudicataria tendrá a su cargo una infraestructura por la que pasa una parte sustancial del comercio exterior argentino y regional. Por eso, la licitación concentra intereses económicos, políticos y estratégicos que trascienden el ámbito portuario y afectan de manera directa la competitividad de las exportaciones y la posición de Argentina dentro de la Cuenca del Plata. Además, la resolución de esta licitación servirá como antecedente para futuras discusiones sobre infraestructura, logística y transporte fluvial en Argentina.
Que el conocimiento no se extinga.