Para Guyana el actual conflicto en Medio Oriente, la subida del precio del petróleo y el incremento de su producción petrolera generaron un aumento en sus ingresos. Actualmente, el precio del crudo de referencia Brent está en torno a los US$108, debido a la guerra en Irán. Para diciembre de 2025, la producción de crudo de Guyana se ubicaba en unos 892.000 barriles diarios, mientras que en la actualidad ya supera los 920.000, y se proyecta a seguir subiendo.
La producción de hidrocarburos en Guyana comenzó hace 6 años, cuando los ingresos petroleros se convirtieron en el motor del país. Su economía ha crecido a un promedio de 40,9% anual desde el año 2020, según el Banco Mundial.
Los ingresos de Guyana por la explotación de hidrocarburos para el año 2025 fueron de US$2.500 millones, lo que representa un 37% del presupuesto del Estado. Según cifras publicadas por The Economist, desde la guerra en Medio Oriente los ingresos petroleros de Guyana aumentaron alrededor de US$370 millones semanales. Se prevé que durante lo que resta del año los ingresos del crudo de Guyana aumenten a US$4.000 millones.
El gobierno de Guyana no dispone libremente de los ingresos que recibe por su explotación petrolera: el 75% del dinero es para que las empresas petroleras recuperen su inversión. Guyana recibe un 12,5% de beneficio y un 2% extra por regalías, para un total de 14,5%. Este modelo económico se mantendrá hasta que las petroleras hayan recuperado su inversión inicial. Después de que las petroleras recuperen su inversión, Guyana recibirá el 50% de los beneficios más el 2% en concepto de regalía.
El gobierno estableció un Fondo de Recursos Naturales en el que se deposita el dinero procedente del petróleo para garantizar un crecimiento estable y controlado, evitando los gastos excesivos en tiempos de bonanza. Al mismo tiempo, se conservan recursos para el beneficio de las generaciones futuras. Además, se aprobó una ley que regula cuándo, cómo y con qué propósito se puede hacer uso de ese dinero.
Que el conocimiento no se extinga.