En el marco de una visita a la Organización para la Energía Atómica de Irán (OEAI), el presidente iraní Masoud Pezeshkian declaró el pasado 2 de noviembre que Irán seguirá adelante con su programa nuclear; pese a los graves daños que varias instalaciones sufrieron en los ataques de junio de 2025. En una reunión con los altos cargos de la OEAI, Pezeshkian señaló que “Irán no retrocederá en el proceso de reconstrucción de los sitios dañados” por la operación Midnight Hammer, ejecutada el 22 de junio de 2025.
En medio de la escalada de tensiones entre Israel e Irán, la administración Trump, con apoyo del gobierno de Netanyahu, decidió bombardear una serie de instalaciones afirmaban que pertenecían a un programa de armas nucleares impulsado por Teherán. Los principales objetivos de Estados Unidos en este ataque fueron las instalaciones nucleares de Fordow, Natanz e Isfahan, las cuales resultaron seriamente dañadas, según los informes norteamericanos. El objetivo declarado por la Casa Blanca era neutralizar o degradar significativamente la capacidad de Irán de enriquecer Uranio: un proceso fundamental para el desarrollo de armamento nuclear.
Sin embargo, el presidente Pezeshkian declaró que “la destrucción de instalaciones y fábricas no supone un problema”, puesto que “se reconstruirán y con mayor fuerza”. Asimismo, reafirmó nuevamente la postura de Teherán: el programa nuclear iraní “está pensado para resolver los problemas de la gente, para enfermedades y para la salud de la sociedad”. Remarcó que Irán persigue fines exclusivamente civiles en el desarrollo de sus capacidades nucleares, alejada de cualquier pretensión militar. La República Islámica ha reiterado en diversas ocasiones que su programa nuclear es de carácter pacífico, pese a que ha exhibido niveles de enriquecimiento de Uranio que exceden lo necesario para un programa enteramente civil, aunque no se ha llegado todavía a los niveles requeridos para la fabricación de armamento nuclear.
Este anuncio se da luego de que Donald Trump advirtiera que se podrían ordenar nuevos ataques contra las instalaciones nucleares iraníes si es que la república islámica opta por reanudar su actividad nuclear. Esta es una directriz en la que el presidente norteamericano ha enfatizado repetidas veces. En el marco de la firma para el alto al fuego en Gaza, Trump indicó que este cese no habría sido posible “sin bombardear las instalaciones nucleares de Irán”. El líder supremo iraní, Alí Jamenei, reaccionó de manera condenatoria, calificando las declaraciones como “falsas e intimidatorias”.
Pese al anuncio preliminar del presidente Pezeshkian, todavía no se ha detallado públicamente cuáles instalaciones serán reconstruidas, ni en qué escala ni en qué plazo. El gobierno iraní simplemente declaró que el programa nuclear es necesario para el desarrollo interno. Del mismo modo, Pezeshkian ha criticado la propaganda negativa de Occidente contra Irán, que asocia “energía nuclear” con armas nucleares.
Que el conocimiento no se extinga.