El presidente de Francia, Emmanuel Macron, culminó el mes de mayo una gira estratégica por el este de África que marca un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas y económicas entre París y el continente. El eje central de este viaje fue la cumbre África Forward: Asociaciones para la Innovación y el Crecimiento, celebrada en Nairobi los días 11 y 12 de mayo, donde Francia y más de 30 naciones africanas buscaron consolidar un nuevo paradigma de cooperación basado en la soberanía y la reciprocidad.
Durante el encuentro, Macron anunció un ambicioso paquete de inversión de 23.000 millones de euros destinados a sectores críticos como la transición energética, la economía marítima, la agricultura y la infraestructura digital. Según el mandatario, este financiamiento tiene el potencial de crear 250.000 empleos directos tanto en África como en Francia, subrayando que la nueva estrategia no se basa en la ayuda unilateral, sino en la co-inversión y en el fomento de que los líderes empresariales africanos también inviertan en territorio francés.
Este acercamiento ocurre en un momento de alta sensibilidad geopolítica, donde París buscan reposicionarse tras sufrir importantes reveses diplomáticos y militares en el oeste del continente. El hecho de que la cumbre se celebrara en Kenia, un país de habla inglesa y antigua colonia británica, fue un gesto simbólico de gran calado: es la primera vez en más de medio siglo que un evento de esta naturaleza ocurre fuera de la tradicional zona de influencia francesa. Este giro busca presentar una Francia más moderna y económica, menos atada a su pasado colonial y capaz de competir con la creciente influencia de potencias como China y Rusia.
En materia de seguridad, Macron defendió que las alianzas actuales del continente son ahora “más sanas y equitativas” tras la salida de tropas francesas de países como Mali, Níger y Burkina Faso, donde el sentimiento antifrancés fue instrumentalizado por juntas militares tras los golpes de Estado. El presidente afirmó que Francia respetará la soberanía de cada Estado, permitiendo que incluso los gobiernos surgidos de rupturas constitucionales tracen su propio camino sin interferencias neocoloniales.
La agenda de innovación tecnológica bajo el plan Francia 2030 fue otro pilar fundamental de la gira, con el lanzamiento de una “tercera vía” para la Inteligencia Artificial (IA) en África. Esta iniciativa busca desarrollar modelos de IA éticos y descentralizados que protejan la diversidad cultural africana frente a la dominación de plataformas extranjeras. Para ello, se formalizó una red de Clusters de IA en Benín, Ghana, Marruecos, Egipto, Kenia y Sudáfrica, además de acuerdos específicos como la inauguración del GAYA Lab en Camerún para abordar retos de salud global mediante el enfoque One Health.
Paralelamente, Macron y el presidente keniano William Ruto lideraron un llamado conjunto para reformar la arquitectura financiera internacional. En sintonía con el secretario general de la ONU, António Guterres, los líderes denunciaron un sistema global basado en la extracción de recursos africanos que traslada los beneficios económicos hacia economías externas. Urgieron a facilitar el acceso al capital en términos más justos y sostenibles para enfrentar el cambio climático y la carga de deuda.
Las conclusiones de este encuentro, que incluyeron la firma de la Declaración de Nairobi para la Paz y la Seguridad, servirán como base para las discusiones de la próxima Cumbre del G7 que Francia albergará en Évian del 15 al 17 de junio bajo su presidencia.
Que el conocimiento no se extinga.