Mientras el estrecho de Ormuz permanece cerrado, el precio del petróleo sigue elevado ante la incertidumbre y volatilidad del conflicto entre Estados Unidos e Irán. A la par, la bolsa americana logra superar máximos históricos fácilmente ante el reporte positivo de ganancias por parte de las siete empresas más importantes de Estados Unidos (Mag 7: Meta, Google, Microsoft, Apple, Nvidia, Amazon y Tesla). La volatilidad en las negociaciones de alto el fuego y la falta de claridad en la resolución del conflicto causa que tanto el precio del Brent Crude Oil como del WTI permanezcan elevados.
Sin embargo, el foco en estos factores opaca las consecuencias que se están desarrollando en el trasfondo si el precio del petróleo y la disponibilidad del mismo continúan siendo afectadas.
El estrecho de Ormuz es una de las vías marítimas más importantes a nivel mundial que conecta el golfo pérsico con el resto del mundo. Por este punto fluye el 20% de la producción global de petróleo y gas licuado; el 84% del mismo con destino a países asiáticos, de los cuales China es el mayor comprador. Ante la disrupción de este punto geopolítico, la disponibilidad del petróleo se ve drásticamente afectada, lo que genera problemas energéticos a nivel mundial.
Cuando la disponibilidad del petróleo se ve afectada durante largos periodos de tiempo, los países que cuentan con reservas se ven obligados a usarlas para mitigar momentáneamente la falta de suministro. El problema serio ocurre cuando estas reservas se agotan y los barriles de crudo siguen en escasez, afectando la economía a nivel mundial.
El tráfico de buques cargueros disminuyó un 95% desde el inicio del bloqueo generado por Irán. Este shock obligó al mundo a liberar reservas estratégicas de petróleo para cubrir el faltante. Debido al bloqueo y la drástica disminución en el suministro, el combustible sufrió una suba en el precio de hasta un 120% llegando a los $126 dólares por barril, su máximo en cuatro años. El precio elevado sostenido causa que el poco suministro de petróleo sea aún más difícil de conseguir.
¿Qué pasa cuando las reservas de petróleo se agotan? Cuando las reservas se agotan y el estrecho sigue bloqueado es cuando la crisis empieza a reflejarse en todos los sectores de la economía mundial. Esto genera una serie de consecuencias en cadena que termina afectando al consumidor final y a las empresas que necesitan el recurso para poder realizar su actividad. El mundo depende del petróleo para funcionar. Las industrias necesitan este recurso ya sea para fabricar productos, transportar mercaderías o crear fertilizantes para la agricultura. Por ejemplo, en el sector agrícola se utilizan fertilizantes que contienen derivados del petróleo, además de que las máquinas que lo cosechan dependen del mismo para funcionar. A medida que los costos de producción se elevan, el precio del producto, también. Las empresas fabricantes de alimentos ahora pagan más por las materias primas, lo que repercute directamente en el precio del producto final; el cual es transportado por vehículos que necesitan combustible para funcionar. La suba en el precio del petróleo no solo afecta los mercados financieros y los precios en las gasolineras, sino que también tiene un impacto directo en la producción de bienes para uso y consumo.
A pesar de la implementación de energías renovables, el mundo sigue siendo petróleo-dependiente. Esta materia es el inicio de la cadena productiva, por lo cual una falta de suministro causa shock en los mercados.
La situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo tensa. La situación es inestable e impredecible: ante la falta de un plazo definido, surge la preocupación sobre cuánto tiempo se puede sostener esta operativa antes de que los efectos más graves sean ineludibles.
Que el conocimiento no se extinga.