El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) sesionó el lunes 27 de abril de urgencia para abordar la creciente inestabilidad en el Estrecho de Ormuz y su impacto en la seguridad marítima global. Durante el encuentro, los Estados miembros discutieron mecanismos para garantizar la libre navegación en una de las rutas comerciales más críticas del mundo, actualmente afectada por incidentes de seguridad que mantienen en vilo al mercado energético.
El Secretario General de la organización, António Guterres, abrió el debate con un llamado urgente a la desescalada en la región. El funcionario señaló que la libertad de navegación es un pilar del derecho internacional y que la parálisis actual afecta el suministro de bienes básicos a nivel global. El Secretario sostuvo: “la economía mundial no puede soportar una interrupción prolongada en un punto de tránsito tan vital; es imperativo que las vías navegables permanezcan abiertas y seguras”.
Guterres también llamó la atención sobre la situación de los trabajadores del mar: más de 20.000 marineros permanecen varados en alta mar y más de 2.000 buques comerciales están atrapados entre riesgos y restricciones de navegación. Fue contundente al expresar que estas personas no son parte de ningún conflicto, son trabajadores civiles que mantienen abastecido al mundo.
La sesión técnica contó con la intervención del Secretario General de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Dominguez. El representante del organismo técnico informó que el riesgo para las tripulaciones alcanzó niveles críticos, con aproximadamente 20.000 marinos afectados por la incertidumbre en la zona. Dominguez subrayó que los esquemas de separación de tráfico deben respetarse para evitar colisiones o desastres ambientales que agravarían la situación humanitaria.
Por su parte, el representante de Bahréin, hablando en nombre de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), exigió el estricto cumplimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). La delegación enfatizó que el derecho de paso en tránsito por estrechos internacionales es inalienable y no puede ser condicionado por disputas políticas territoriales. En este sentido, instó a la comunidad internacional a establecer corredores de protección para el comercio civil.
Las delegaciones de los Estados Unidos y el Reino Unido coincidieron en la necesidad de fortalecer la presencia de patrullajes preventivos. Sin embargo, la Federación de Rusia y la República Popular China expresaron reservas sobre la militarización del área. Los representantes de ambos países argumentaron que la solución debe ser estrictamente diplomática y que las intervenciones externas podrían profundizar el conflicto regional.
La relevancia de este debate radica en que por el Estrecho de Ormuz transita casi el 20% del consumo mundial de petróleo líquido. La normativa internacional, específicamente la CONVEMAR, establece un régimen jurídico especial para estos pasos, buscando equilibrar la soberanía de los estados ribereños con el interés de la comunidad internacional en la navegación comercial eficiente.
El cierre de la sesión no arrojó una resolución vinculante debido a las diferencias entre los miembros permanentes del Consejo. No obstante, se acordó mantener la sesión abierta y convocar a una mesa de trabajo técnica con expertos en derecho marítimo para evaluar medidas de confianza mutua.
Actualmente, las tarifas de seguro para buques cisterna que operan en el Golfo Pérsico registraron un aumento del 40% en los últimos tres días.
Que el conocimiento no se extinga.