El gobierno de Estados Unidos presentó cargos contra el expresidente cubano Raúl Castro. Según el documento judicial, a Castro se le adjudican cargos por conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, asesinato y destrucción de aeronaves americanas. Asimismo, se presentó cargos paralelos contra otros altos cargos del gobierno cubano como Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis González-Pardo Rodríguez. La acusación se formalizó el miércoles 20 de mayo por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en Miami.
El suceso aconteció en 1996, mientras Raúl Castro ejercía como Ministro de Fuerzas Armadas en Cuba, cuando encabezó una operación de derribo de dos de tres avionetas con refugiados cubano-estadounidenses a bordo. Esto resultó en la muerte de cuatro personas, tres de ellas ciudadanos estadounidenses. El acontecimiento se le considera uno de los episodios más tensos de la relación entre Washington y La Habana.
En el momento de los hechos, el gobierno cubano se defendió señalando que la operación aérea se ejecutó en territorio nacional y que se enfrentaron contra “terroristas”: esa fue la denominación que el gobierno le dio a la organización Hermanos al Rescate conformada por un grupo de exiliados cubanos ubicados en Miami, cuya labor era sobrevolar el estrecho de Florida en busca de migrantes cubanos y trasladarlos a territorio estadounidense.
Durante la acusación formal, el fiscal interino de Estados Unidos, Todd Blanche, afirmó que el gobierno de Trump obtuvo justicia para las víctimas y sus familias casi tres décadas después del suceso y que los ataques a ciudadanos estadounidenses no quedarán impunes durante su mandato. Se emitió una orden de arresto contra Castro y los otros implicados. Sin embargo, los expertos señalan que la extradición es improbable debido a la avanzada edad del expresidente cubano y la falta de vínculos legales entre ambos países.
El gobierno cubano negó categóricamente los cargos, los calificó como un intento de Washington de ejercer presión política sobre la isla. El actual presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, defendió las acciones de las autoridades y acusó a Estados Unidos de utilizar el sistema judicial con fines políticos.
Esta medida se produce en medio de crecientes tensiones diplomáticas entre ambos países, exacerbadas por las nuevas sanciones estadounidenses y la profunda crisis económica y energética que atraviesa Cuba.
Que el conocimiento no se extinga.