La celebración anual rinde homenaje a la unidad continental y al fin del dominio colonial europeo. Esta fecha marca el nacimiento de la organización que impulsa la libertad de las naciones africanas.
Treinta y dos jefes de Estado y gobierno africanos se reunieron el 25 de mayo de 1963 en Addis Abeba, Etiopía para constituir la Organización para la Unidad Africana (OUA), precursora de la actual Unión Africana (UA).
La institución nace con el objetivo de promover la unidad y solidaridad entre países africanos apoyando la independencia de territorios tras el dominio colonial, busca integrar una voz común frente al colonialismo, racismo y las interferencias externas.
La reunión fue impulsada por líderes africanos de la época en la sede de la organización en la capital etíope. Este proceso se enmarcó por auge de de los movimientos de liberación y el sentimiento panafricanista ante las consecuencias estructurales dejadas por el colonialilsmo europeo principalmente por Reino Unido, Francia, Bélgica, Portugal y España.
El colonialismo europeo provocó el trazado de fronteras sin criterios étnicos y economías orientadas exclusivamente a la exportación de materias primas. La extracción de recursos por empresas coloniales y la destrucción de instituciones políticas locales complicaron la consolidación estatal tras la independencia. En este contexto de las décadas de 1950 y 1960, la OUA surgió como la respuesta colectiva necesaria para la coordinación política.
La reunión tuvo como hito previo la primera Conferencia de Estados Africanos Independientes el 15 de abril de 1958 en Accra, Ghana. Fue convocada por el presidente Kwane Nkrumah, gran defensor del panafricanismo, y se instituyó inicialmente como el "Día de la Libertad Africana". Participaron representantes de Etiopía, Liberia, Ghana, Libia, Marruecos, Sudán, Túnez y la República Árabe Unida (Egipto y Siria).
Al encuentro de 1958 asistieron delegados del Frente de Liberación Nacional de Argelia y de la Unión de los Pueblos de Camerún, mientras Sudáfrica fue el único ausente. Kwame Turé afirmó entonces: “Para nosotros el Día de la Liberación Africana es solo un instrumento para ayudar a organizar a nuestro pueblo”. Entre ese año y 1963, la independencia de nuevos países hizo imperativo crear lazos diplomáticos estables y permanentes.
Con la creación formal de la OUA en mayo de 1963, se cambió la conmemoración para coincidir con la fecha de su fundación. Su impacto fue decisivo para coordinar la descolonización del territorio repartido en el siglo XIX y dar una voz conjunta al continente.
En 2002, la OUA fue reemplazada por la Unión Africana (UA), manteniendo el 25 de mayo para preservar la memoria de la unidad.
La organización fortaleció la diplomacia regional, aportando un foro para la resolución de conflictos interafricanos y ampliando la capacidad de acción en la escena internacional. Este proceso permitió que el continente comenzara a actuar como un bloque sólido frente a los desafíos globales. La transición hacia la actual UA simboliza la continuidad de este esfuerzo histórico de integración política y social.
Actualmente persisten desafíos como guerras transfronterizas, problemas de gobernanza e integración regional en diversas zonas del territorio. El Día de África representa hoy la celebración de la diversidad cultural de 54 naciones y un espacio de reflexión sobre la justicia reparatoria. Es un llamado a la diplomacia, a la fraternidad y a compartir valores para alcanzar la paz y el desarrollo sostenible.
La búsqueda de seguridad alimentaria y la integración económica guían hoy la agenda a través del Área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA). Esta cooperación reafirma el papel de África como el motor de la transformación global futura en el escenario internacional actual. La conmemoración anual sirve para fortalecer la capacidad del continente para actuar con fuerza y unidad ante los retos emergentes.
La sede de la Unión Africana continúa situada en Addis Abeba, consolidando a la ciudad como el corazón político de la integración del continente.
Que el conocimiento no se extinga.