El día 21 de abril Rafael Grossi, diplomático argentino, presentó su candidatura para ocupar el cargo de secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para convertirse, a partir de 2027, en el sucesor del actual secretario general, António Guterres. Grossi en los últimos años ganó notoriedad en el escenario diplomático internacional, por su rol como director de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), donde tuvo una participación activa en conflictos relevantes relacionados al programa nuclear iraní. También es reconocido por su rol como mediador en el conflicto entre Rusia y Ucrania en la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, la más grande de toda Europa y ocupada por las fuerzas rusas desde el inicio del conflicto en 2022. Grossi deberá competir contra otros 3 candidatos destacados y ellos con: Michelle Bachelet, ex presidente de Chile y ex Alta comisionada para los Derechos Humanos, Rebeca Grynapan de Costa Rica, Economista y actualmente secretaria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el comercio y Desarrollo, (UNCTAD) y Macky Sall, ex presidente de Senegal.
El discurso de Grossi en la secretaría general se realizó en un intenso escrutinio de 3 horas ante 193 representantes y miembros de la sociedad civil, donde se vio enfrentado a una serie de preguntas relacionadas a sus planes expuestos. El discurso comenzó con fuertes críticas hacia el rol actual de las Naciones Unidas en el escenario actual: “Existen grandes interrogantes para resolver problemas, sobre su eficacia al hacerlo y con la capacidad de para lograrlo. Existiendo un cinismo, frustración y tristeza que lo imperan”. Además, manifestó la necesidad de trabajar en base al multilateralismo en aras de la paz, reconociendo que Naciones Unidas no se dirige hacia una dirección que nadie quiere ver. Grossi destacó la celebración de la elección para secretario general y el plan de liderazgo que tiene en es que Naciones Unidas retorne a sus bases fundacionales en “Salvar a la humanidad de los flagelos de la guerra”, después de preguntarse: “¿Dónde está la ONU cuando habla de paz y seguridad?”. Rafael Grossi hizo énfasis en la guerra porque es un mal que está atormentando actualmente a la sociedad internacional afirmando: “La guerra es el sinónimo de muerte y destrucción”, y continuó diciendo que hay una evidente desviación de recursos que son necesarios para millones de personas que se encuentran en situación de pobreza y que se desvían para fomentar el desarrollo de la guerra.
Las críticas hacia ONU siguieron por el rol que esta organización adopta actualmente, señalando: “ONU no se creó para ser una institución que emite mensajes desde una torre de marfil”, resaltando que esta institución fue creada por para resolver problemas sobre el terreno y que debe adaptarse a los problemas, hablar con todos, particularmente con aquellos que están involucrados en la guerra. Grossi cerró la propuesta con la idea de que la institución no puede actuar hacia afuera resolviendo en todos estos frentes.
La elección del secretario general implica un largo proceso que recién se concretará en la segunda mitad del año, sin una fecha determinada, con su designación por parte de la Asamblea General, que incluye a todos los miembros también en esta elección. Interviene el consejo de seguridad que otorga a sus cinco miembros permanentes (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia) el papel decisivo y el poder de veto sobre la selección, ya que si el candidato no tiene el aval del consejo, su postulación no avanza hacia la Asamblea. Está previsto que a finales de Julio el consejo de seguridad elija al secretario general a puertas cerradas y, entre agosto y octubre, se formalice el nombramiento.
Grossi estuvo buscando apoyo para ser elegido, tiene buena relación con los miembros del consejo, más allá de una estrecha relación que tiene con el presidente de Argentina, Javier Milei, y con el de Estados Unidos, Donald Trump, que contribuyeron a promover su candidatura. Después se encuentran Bachelet y Grynapan , quienes juegan un rol como pioneras, a pesar de que la candidata chilena perdió el apoyo del actual gobierno de Kast, pero se fortalece con el impulso de Brasil y México.
Que el conocimiento no se extinga.