Ciudades como Nápoles, Milán o Venecia reúnen un gran caudal de turistas deseosos de conocer la historia y la cultura del país itálico. Particularmente, esta última ciudad es atractiva por sus clásicos canales que sirven como calles donde las personas transitan diariamente.
Sin embargo, Venecia esconde en su territorio una isla que durante siglos ha sido el escenario de procesos lúgubres, los cuales la hicieron conocida como “la isla más temida de Europa”.
Poveglia es una pequeña isla de apenas 7,5 hectáreas (alrededor de 0,0725 km²) ubicada en la provincia de Venecia, entre la ciudad homónima y Lido en las aguas de la Laguna de Venecia. Su reducida superficie está dividida en tres partes: en primer lugar, un pequeño octágono frontal que alberga una fortificación militar construida durante la Guerra de Chioggia (entre 1376 y 1381) y luego dos grandes mitades de la isla de Poveglia, divididas por el Canal Orfano.
Su superficie está recubierta por una espesa vegetación compuesta por pinos marítimos, álamos y arbustos silvestres. También cuenta con una abundante cantidad de edificios abandonados que datan su historia reciente y le dan un aspecto entre natural y sombrío.
Sus primeras poblaciones se originan en los siglos V y VI durante las invasiones de los Lombardos, quienes aprovecharon la isla para establecer uno de sus refugios principales. De ahí en más, Poveglia se convirtió en el hogar de pequeñas poblaciones agrícolas y pesqueras de la península itálica. Más adelante, en la década de 1370 la isla fue fortificada en el marco de la Guerra entre Venecia y Génova.
No obstante, la situación de Poveglia cambió para siempre a partir de finales del Siglo XIV y principios del Siglo XV, dando origen a la macabra leyenda que rodea la isla. En aquel entonces, Europa se encontraba transitando uno de sus más oscuros momentos en la historia: la expansión de la Peste Negra (o Peste Bubónica) a lo largo y ancho de su territorio. De acuerdo con estimaciones contemporáneas, esta epidemia llevó a Europa a experimentar uno de sus descensos poblacionales más caóticos, reduciendo el número de habitantes de 80 millones de habitantes en 1347 a menos de 30 millones para 1400. A la par del incremento en la cantidad de fallecidos por la peste, lo que generó un amontonamiento de los cadáveres en continente europeo, también se avizoró un rápido crecimiento en la cantidad de infectados.
Frente a esta situación se tomó una decisión drástica: hacer de la isla de Poveglia el lazareto de Europa. Es decir, el sitio predilecto a donde se enviarían todos los contagiados por la Peste Negra, así como los cuerpos de los fallecidos. Fue así que, durante los momentos críticos de la Peste en Europa, se exiliaron miles de infectados a Poveglia, donde pasaron sus últimos días. La isla también fue lugar de incineración de otros miles de cuerpos infectados en fosas comunes.
Ya en el Siglo XVI, la isla fue abandonada por el miedo a encontrar resabios de la Peste. Quedó desierta por más de dos siglos, hasta que en el año 1922 se intentó repoblar a través del establecimiento de un hospital psiquiátrico para personas con padecimientos mentales. El hospital fue muy criticado: se afirma que su director practicaba experimentos inhumanos y torturas con los pacientes. El establecimiento fue clausurado en 1968 por sus malas condiciones de mantenimiento y bajo el supuesto de que su director había acabado con su vida tras oír el lamento y las amenazas de los miles de fallecidos en Poveglia a lo largo de su historia.
Luego de este suceso, la isla quedó en manos del gobierno italiano, que tomó la decisión de prohibir el acceso bajo toda circunstancia. De este modo, Poveglia se consolidó definitivamente como “la isla más temida de Europa”; es caracterizada como un territorio con un aura espectral y con presencia de voces sobrenaturales que amenazan a todo aquel que intenten radicarse allí.
En los últimos años, distintas familias y empresarios intentaron adquirir la isla, pero tras pocos días de residir en ella optaron por abandonarla, aterrados por su aspecto lúgubre. No obstante, a mediados del 2025, una organización civil de nombre “Poveglia per tutti” (Poveglia para todos) lanzó un proyecto para que se rehabilite el ingreso a la isla, con el objetivo de que los ciudadanos de Venecia puedan disfrutar de sus espacios verdes.
El proyecto de “Poveglia per tutti” avanza en busca de la aprobación del Parlamento Italiano con el objetivo de reabrir la isla a Europa y, con ello, ponerle fin a su tan temida reputación a nivel continental.
Que el conocimiento no se extinga.